Puede que la culpa sea de Julia Roberts, que dejó…

La boda de ensueño de Tatiana Santo Domingo
Tatiana Santo Domingo y Andrea Casiraghi han conseguido convencer, a base de pedirlo en las invitaciones, que ninguno de los asistentes a la celebración de su boda religiosa publicara imágenes del evento en sus perfiles de redes sociales. Es por eso que los detalles del enlace nos están llegando casi con cuentagotas.
Detalles de la boda de Tatiana Santo Domingo
Sí que sabemos que el vestido de la novia, el secreto mejor guardado, es un diseño de Alta Costura de Valentino. Tatiana dio su segundo sí quiero, el primero fue en la ceremonia civil celebrada en Mónaco a finales del verano pasado, vestida como una verdadera reina de las nieves.
El vestido estaba confeccionado en un delicado tul de seda con encaje de macramé y color marfil. Y para protegerse del frío de las montañas nevadas de suiza la novia lució una original capa de cachemir con capucha con cierre de brillantes.
Uno de los detalles más comentados fue la tiara Fringe de Cartier, propiedad de la Casa Real de Mónaco, que la princesa Carolina heredó directamente de su abuela la princesa Carlota de Mónaco, que prefirió legársela a su nieta antes que a Grace Kelly. Se trata de una de las joyas favoritas de Carolina, madrina de la boda, que en esta ocasión parece haberse convertido en el objeto prestado que manda la tradición.
Tatiana lució la tiara con un elaborado y elegante recogido bajo, alejado de la imagen desenfadada y bohemia de su enlace civil.
Tal y como dictan los protocolos Andrea lució frac para la ceremonia. Por deseo de la novia el antiguo convento de Rougemont se decoró con cientos de velas y flores blancas procedentes de París.
Uno de los detalles que más agradecieron las invitadas a la boda fue que les regalaran como recuerdo unas bailarinas Louboutin con las que poder bailar cómodas hasta el amanecer.
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