¡Regalamos 5 carteras de piel de Luxindex!

¡Regalamos 5 carteras de piel de Luxindex!

¿Eres de los que andan perdiendo la cartera cada dos por tres? Pues hoy es tu día de suerte, porque en el blog de Primeriti vamos a regalar cinco carteras de piel de la marca de accesorios de Luxindex, una de las ventas con las que le hemos dado el pistoletazo de salida a esta semana que acabamos de empezar. ¿Quieres saber cómo ser uno de los cinco afortunados? ¡Pues sigue leyendo!

Queremos que compartas con nosotros la anécdota más divertida que te haya sucedido a ti, o a alguien que tú conozcas, del día fatídico que te olvidaste la cartera en un taxi o en un bar mientras estabas de marcha. ¡Cuéntanos tu historia en un comentario, porque las cinco más divertidas y originales tendrán premio seguro!

Podréis participar hasta el jueves 16 de junio de 2011 inclusive, y el viernes publicaremos una lista con el nombre de los cinco ganadores. No olvidéis rellenar en el formulario de comentarios la casilla para vuestro email. No aparecerá publicado, pero lo necesitaremos para contactar contigo en caso de que resultes ser uno de nuestros cinco ganadores.


*BASES DEL CONCURSO: El ámbito territorial del Concurso será todo el territorio nacional español. La presente promoción se iniciará el día 13 de junio de 2011 y finalizará el día 16 de junio de 2011, ambos inclusive. En el conjunto de la presente promoción se entregarán como premios un total de 5 carteras de piel de la marca Luxindex valoradas en 48 euros cada una. El Premio objeto del presente Concurso no podrá en ningún supuesto ser objeto de cambio, alteración o sustitución por otro premio, y en ningún caso podrá canjearse por su valor en metálico. Asimismo, el Premio es intransferible, aun cuando los ganadores del Premio renunciaran al mismo. Los participantes deberán responder la pregunta formulada, a través del formulario de comentarios del post del concurso. En este Concurso podrán participar todas aquellas personas físicas que cumplan los siguientes requisitos: ser mayor de 18 años y ser residentes en territorio español. La participación en el Concurso supone la aceptación íntegra de todas las cláusulas contenidas en el presente documento. Su incumplimiento por parte del participante implica la renuncia implícita a su participación. Un jurado formado por aquellas personas determinadas por PRIMERITI analizará y estudiará cada una de las respuestas recibidas de los participantes a la pregunta planteada a través de la página web. El día 17 de junio de 2011, tras haber finalizado el Concurso y haberse cerrado la posibilidad de responder a la referida pregunta, el jurado elaborará una lista de las respuestas más originales, concretándose los 5 ganadores y los 5 suplentes. Los suplentes sustituirán al ganador o, en su caso, al suplente correspondiente, cuando concurra en estos identificación incompleta o incorrecta, o incumplimiento de los requisitos exigidos en las presentes bases, o imposibilidad de su localización.
 
 
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Hay 20 comentarios para este artículo
  1. eva perez en 12:11 pm

    Yo se que mi cartera tiene 4 posibles sitios donde dejarme la cartera, hay otros dos de segundo orden , el problema el dia en cuestion es que agoté todos los sitios donde podia estár mi cartera. Pasé al plan C bajar al contenedor y subirme a casa mis bolsas de basura que habia tirado. TAMPOCO. En mi desesperación pedí a una amiga quesabe mucho que me hipnotizace , sabía que mi subconsciente me estaba jugando una mala pasada, Ella se negó en rotundo, me dijo que era menos peligroso cancelar las tarjetas y solicitar otras a parte de que ella no estaba loca. Al final del dia decidí dejar de buscar, no sé, pensaba que saldría andando de su escondite por pena.Al final al ir a hacer la cena pense en descongelar algo cocinado y allí estaba la muy….. toda fresquita y quieta.

  2. nuria en 12:30 pm

    Me olvide el bolso encima del techo del coche arranque y volo todo lo que tenia y el perro de la gasolinera se comio mi cartera y lo q llevaba dentro el dueño avergonzado me dijo! Se comio casi todo pero este billete de cinco euros dejo la mitad ah y el carnet!!ya ves asi que me lleve lo q quedaba de mi cartera con sus babas incluidas jaja

  3. Mauro Arancio en 12:36 pm

    Me prometí que nunca más recordaría ese día pero como esto es un concurso no tengo más remedio que hacerlo…

    Hace un par de años, había invitado a Laura, una chica que había conocido hace ya unos meses, a un pub estilo lounge, para colmo tenía mi coche en el taller y me recogió en mi casa. Hasta aquí todo normal, a cualquier se le puede estropear su coche, no me sacaba puntos eso…

    Ya en el bar, ella pidió un batido de fresa (creo que lo más caro…) y yo una cocacola. La tarde fue transcurriendo y llegó la hora de pagar, pedí la cuenta al camarero y mientras me la traían le dije a Laura que la invitaba, que era lo menos que podía hacer, ella me sonrío…

    Ya con la cuenta en la mesa me puse la mano dentro del bolsillo trasero y se me había olvidado… en ese momento me puse blanco blanco blanco. «Laura, tengo que ir al baño un momento» -le dije. Pensé en que hacer un buen rato en el baño pero no tuve más opción que contárselo, volví con ella y se lo conté. Para sorpresa la mía se echó a reír y todo quedó como una anécdota divertida… (para ella, para mí el peor momento de mi vida!)

    A día de hoy es mi pareja, no sé si lo conseguí por haber sido la peor cita de su vida o que…

    ¡Gracias cartera olvidada!

  4. Cristina en 6:13 pm

    Hace unos cuantos años, mi marido entró a un videoclub, y notó que un señor le tocaba el culo, justo donde llevaba siempre la cartera… Se dió cuenta de que no la tenía y se lo fue a decir al dueño de videoclub. Éste, muy extrañado, le dijo que era un cliente habitual y que le extrañaba mucho… Le preguntaron: «¿no habrá visto usted una cartera por aqui?» El hombre dijo que no, pero les pareció sospechoso a ambos.
    Total, que se fue mi marido todo enfadado para poner la denuncia en comisaria, y al volver a casa, encontró la cartera… encima de su mesa!!

  5. Asunción González en 6:28 pm

    De siempre he sido muy despistada, y he perdido bastantes cosas, entre ellas la cartera. Sin embargo lo que voy a relatar pasó hace un año y medio aproximadamente.
    Fué para el dia de los Inocentes del año pasado, se me ocurrió gastarle una broma a mi marido y le llamé por teléfono diciendo que había perdido la cartera, como no estaba en ese momento se lo dejé en el buzón de voz del móvil, pero con la idea de llamarlo en poco tiempo y decirle que todo había sido una broma.
    Sin embargo me surgió una reunión imprevista de trabajo, y olvidé por completo llamar a mi marido.
    A las dos horas aproximadamente, cuando la reunión había finalizado, volví a mi puesto y escuche el mesaje que mi marido con voz histérica había dejado en mi buzón, ¡¡había anulado todas mis tarjetas!!.
    Finalmente la broma se torno en contra mia.

  6. ladychena en 9:16 am

    Una noche cualquiera, primera cita con ÉL. Todo perfecto, vestido cuidado, bolso, peinado, incluso posibles conversaciones para evitar algún posible silencio incómodo (sí, previsora soy).

    Una vez estuvimos en el local en el que habíamos quedado, mientras él pagaba la primera ronda de cóckteles (todos rosas y con mucho azúcar) buscando en mi bolso un pañuelo lo noto ¡voy sin cartera! (No tan previsora, por lo visto).

    En ese momento le digo que tengo que confesarle algo delicado, «no puedo ir al baño si no es en mi casa». Él, galante caballero, me acompaña sin rechistar hasta la puerta de casa -a unos 20 minutos andando del sitio en el que estábamos- (no quiero pensar qué pensaría sobre lo rara que podía ser).

    Cogí mi cartera, bajé e inmediatamente confesé la verdad, si le hubiera dicho en el local que no la llevaba habría estado obligado a invitarme toda la noche y en una primera cita no me parecía correcto. Nos reímos, y claro, llegó el «¿cómo se te ocurre?».

    ¿Resultado? Toda la noche nos estuvimos riendo de la anécdota, y así fue todo más fácil. Una cita genial y sí, era ÉL.

  7. Raquel en 10:51 am

    Era la primera noche en Bruselas, mi primera semana como au pair en un país desconocido, en una familia rara y con un idioma que no entendía ni papa.
    Fue una noche loca, me dió por beber cerveza, de esa que tienen ellos de 12 grados, y el frío se me pasó. Acabé en un bar con nuevos amigos y sin mi cartera. Me dí cuenta ¡menos mal! y mi amiga con alto contenido alcohólico en sangre le dijo en un mal francés algo de que tenía problemas personales y necesitaba el DNI (el tio debió de pensar que si que los tenía pero con el empinamiento de codo), le dió mi teléfono y así me fuí a casa borracha, indocumentada y sin un euro.
    Al día siguiente, increiblemente, me llamaron que habían encontrado mi cartera. Fuí a buscarla y voilá! mojada pero intacta y con los 50 euros de la noche anterior!

  8. egr en 1:14 pm

    Pues yo dejé «perdida» mi cartera en una ocasión. No estaba muy agusto con la persona con la que estaba compartiendo la velada así que ni corta ni perezosa dije un siempre airoso : yo al baño. ahora vuelvo. Si viene el camarero paga que ahí te dejo el monedero. La cartera en sí era una birria así que no me dolío desprenderme de ella, me dolieron más los 4 euros que dejé dentro para pagar un par de cocacolas… y hasta hoy! no volví ni a por la cartera, ni a por las vueltas (si es que las había…) ni a despedirme de aquel tío… hay veces que es importante saber cuando retirarse 😉

  9. prh en 1:23 pm

    Suelo tener una cartera grande, para los billetes, tarjetas… y un pequeño monedero para las monedas sueltas. Un día pagando en el super debí de dejármelo en la cinta donde se colocan las compras… Me marché sin darme cuaenta y cuando estaba en otra tienda próxima me dí cuenta. Volví al super y menuda se había liado!!! Mi cartera se había trabado en la cinta y había estropeado el mecanismo… y mi cartera estaba «perdida» como decimos por mi tierra, hecha añicos… no sabía si decir que era mía la cartera o callarme por lo que pudiera pasar, al final dí la cara y todo resultó bien. Me pidieron incluso disculpas aunque la culpa fue mía!!!

  10. enxebre1973 en 4:18 pm

    ya hace unos añitos, se me quedó la cartera en un taxi un sabado por la noche a al vuelta a casa, resultó que venia de una discoteca de un pueblo vecino y a la semana siguiente no fui a la disco por una gran gripe que pillé, fui a objetos perdidos y allí no había nada pero 15 días después y, no sin un gran esfuerzo para recordar al taxista, conseguí que me devolviese la cartera, con todo lo que contenía, incluso dinero, como veis los taxixtas suelen ser gente honrada

  11. may en 6:46 pm

    Yo fuí a visitar, con un curso que estaba haciendo, una fabrica de conservas y como no me dejaban acceder con el bolso saqué el monedero y me lo metí en el bolsillo de la bata que nos daban para ponernos. En la visita nos subieron por una pasarela para ver el proceso de producción y al asomarme se me cayó el monedero en las cintas de selección. No dije nada porque me daba mucha vergüenza, así que mi monedero, al final, lo enlatarían!!!!

  12. fernando en 11:00 pm

    Mi anécdota con la cartera,fue un día en que yendo por la calle encontré una cartera de una chica muy guapa,tenía los documentos pero no tenía su teléfono y me fuí decidido a su casa,como iba pensando en que decirle a ver si me la ligaba después de tan noble gesto de devolverla,no me di cuenta y por el camino perdí la mía,pero de esto me dí cuenta cuenta cuando llegue a la casa de ella y piqué todo desmoralizado y me debió ver la cara que traía que me preguntó que por qué venía tan triste,se lo expliqué y empezamos a hablar y hablar ,ella me quiso regalar una como agradecimiento y aunque yo no quería me acompañó al corte inglés y me la compró,cuando salimos por la puerta me llamaban que había aparecido,por suerte lo mejor que me llevé a parte de la cartera fue a la persona hoy convertida en mi esposa,como nos reimos cada vez que lo recordamos

  13. veronica en 7:27 am

    Mi historia con una cartera perdida es un poco curiosa, y todo gracias a su protagonista :). Resulta que una tarde me timbran a casa y me preguntan por el telefonillo: «¿Mira, has perdido una cartera?». A lo que yo toda segura y resuelta le contesto: «NO». La chica, un poco sorprendida ante mi respuesta, me sigue diciendo: «Mira, ¿de verdad que nadie en tu casa ha perdido un monedero?…» Y yo, en mis trece le vuelvo a decir que NO. Pero nada, ella no se saba por vencida y me dice: «Mira, ¿te llamas Verónica?». No sabéis la cara que puse en ese momento, y lo que se empezó a pasar por mi imaginación…, vamos, que ella se lo debió de oler porque a continuación me dice: «¿Y tu cartera no es azul?». «Siiiiiiii» contesté al momento… «¡Pero que yo sepa mi cartera está en el bolso (cuando somos madres, nuestros bolsos pasan a ser las bolsas maternales que llevan los enanos en sus carros durante un par de añitos….. Espera, ahora mismo bajo!». Así que abrí la puerta, y sin tan siquiera calzarme bajé hasta el portal donde pude ver a una madre con su pequeña y con mi cartera en la mano. «Vaya,¡si es mi cartera!!» dijé tan pronto la ví, y ella sonriente me dijo: «Resulta que esta mañana un vecino la encontró aquí tirada y como sabe que yo trabajo en correos la recogió para ver si te conocía (¿a que es gracioso las conclusiones a las que llega alguna gente?)… Pero la verdad, no me sonabas de nada… Menos mal que en la cartera iba el dni de un bebé y ponía su dirección……» ¡Muchas gracias! Ahora ya se lo que ha pasado, le dije… y le conté: «Esta mañana, mi peque de 8 meses, cogió por banda el bolso y empezó a tirar cosas desde el balcón para la calle. Cuando me di cuenta bajé inmediatamente y recogí todo lo que vi. Como no salí a la calle no la eché en falta, así que ni me enteré de que ésta también había sido arrojada por el balcón abajo………» Así que, ambas concluímos que en ese intervalo de tiempo, fue cuando pasó el otro vecino y la cogió…
    – «El dni que viste es el de mi peque, ya que el mio aún tiene la dirección vieja, de mis padres que viven a mas de 900km de aquí.»
    Ambas nos reímos y nos despedimos y tan pronto subí a casa le conté todo a mi marido, mientras el peque parece que se estaba enterando de todo y nos reía…
    Por cierto, aunque no creo que hubiese hecho falta, lo que hice a continuación fue cancelar la tarjeta de crédito y es que mejor prevenir que llevarse luego un disgusto

  14. Adilia en 8:20 am

    He «perdido» tantas veces la cartera que no sé qué historia contar, elegiré una, jejeje. Había quedado con u nchico por segunda vez, estuvimos bailando y tomando algo en un bar, él me invitó a la primera ronda y después lo invité yo. Cuando apagaron las luces él propuso ir a una discoteca y yo acepté, pero al meter la mano en el bolso del abrigo vi que no tenía la cartera… después de buscar por el suelo del último bar que lo estaban barriendo, ir casi de rodillas por toda la calle que habíamos recorrido… y no encontrar la cartera, llamé al banco para anular la tarjeta (esto también fue una odisea). El chico tuvo que prestarme dinero para pasar el día, hasta ue abrieran mi banco y yo pudiese ir el lunes a sacar dinero, y el domingo aproveché para visitar a una amiga cuyo novio es policía, y de paso me acompañaron a poner la denuncia… cuál sería mi sorpersa cuando al meter la mano en el bolsillo del abrigo para hacer una última revisión encontré la cartera, jajajajaja, mi chico casi me mata por el mal rato que le hice pasar 😀

  15. teresa en 9:52 am

    lo mas divertido que me ha pasado fue cuando me rrobaron el bolsa con toda la documentacion y fui a denunciarlo a comisaria y decian que no podia poner la denuncia porque no podia acreditar mi identidad por no tener la documentacion pertinente para poder hacerlo ,pero lo pude hacer porque en la comisaria habia una revista donde salia yo en una entrevista que me habian hecho y asi me creyeron que la persona que ponia la denuncia ere efectivamente quien era,no os podeis imaginar la cara de tonta que se me quedo cuando me dijeron que no podia denunciar por no poderme identificar

  16. Isa en 11:37 am

    Nunca he perdido la cartara, suelo ser muy cuidadosa con mi bolso pues alli llevo tarjetas de credito, identidad, dinero y otras cosas importantes.

  17. oskarj en 2:51 pm

    Fueron varias veces las que he perdido la cartera y es que no pierdo la cabeza porque la llevo puesta, que sino…. Pero la vez que recuerdo con mayor verguenza fue en un congreso que tuve hace unas semanas en Antequera: Me pego un madrugón de la leche para llegar allí a las 9 de la mañana y cuando llego al hotel para registrarme (ya que íbamos a pasar allí dos días), y me piden el dni cual es mi sorpresa cuando empiezo a buscar en un bolsillo, en el otro, en la mochila del portátil… y nada, no hay forma, la cartera no aparece. Me empiezo a poner rojo como un tomate, mientras le explico al recepcionista que había perdido o olvidado, o lo que fuese…, la cartera y que no podía ensañerle mi dni, ni tan siquiera el carnet de conducir ni ninguna cosa que acreditase mi identidad,….. Os podéis imaginar la cara del recepcionista, y después de mucho insistir acaba accediendo a que haga el cheking. Por suerte, en la matrícula del congreso ya habían cobrado todos los gastos que haríamos en el hotel, así que me pude tirar esos dos días mas o menos tranquilo, ya que no me haría falta el dinero… salvo que para regresar tendría que echarle algo de diesel al coche porque a la ida me había saldo el depósito, así que tuve que recurrir a buscar toda la calderilla suelta que suelo dejar para casos de emergencia y logré juntarme con 6 euros :).
    No tuve mas complicaciones, aunque el bochorno y la preocupación de por si me sería suficiente 6 euros de diesel o si me pararía tráfico por lo que fuese para pedirme la documentación, me acompaño hasta que regresé a casa….
    Por cierto, resulta que la cartera la había dejado en los pantalones que había hechado a lavar!

  18. m.d. en 8:59 am

    Yo reciclo siempre. Bueno, más bien separo basuras, lo de reciclar lo hacen otros o quiero pensar que es así.

    Acumulo papeles y cartones en una bolsa de IKEA que está durando bastante para ser de casi usar y tirar. Cuando está llena la llevo al contenedor de al lado de casa y la vacío. Siempre se cae algún cartoncillo de papel higiénico en la operación; no es lo más elegante, pero tampoco lo es mi modelito sacabasuras, o sea que no me importa.

    Con el vidrio hago lo mismo pero, como pesa más, lo guardo en una bolsa de rafia de las que venden en el Mercadona desde que dicen que el plástico es malo. Cuando no cabe ni un bote vacío de especias, lo bajo al contenedor.

    No me gusta salir de casa sin móvil ni documentación, nunca se sabe qué le puede pasar a una. Sin llaves tampoco, puede ser algo incómodo a la hora de volver. Mi modelito sacabasuras no da muchas opciones para guardar estas cosas, bastante que me hace parecer seminormal, o sea que suelo llevar las llaves enganchadas al dedo índice y, el móvil y la cartera, en la otra mano. Y las dos bolsas, una de papel y otra de vidrio, claro.

    Cuando vas con prisas a cumplir tu compromiso con el planeta a veces te dejas llevar por un impulso irrefrenable lanzar con ganas, soltar con desdén y convertir en proyectil toda esa basurilla que ocupaba la mitad de tu cocina. Pero no siempre caes, cuando tiras, en que llevas en las manos algo más que potenciales cuadernos de papel reciclado o nuevas botellas de vino. Y zas, detrás del papel se cuela tu cartera, aunque no el móvil, porque tan lenta no eres y menos mal, que perder la agenda completa sí sería un buen disgusto, que el DNI se renueva y listo, tampoco es para tanto.

    En resumen: modelito sacabasuras, cartera perdida en el fondo de un contenedor que parece que solo utilizas tú y horas por delante hasta la visita del camión de la basura. La cartera, la recuperé. La dignidad aún continúa en ese contenedor, a ver si rebusco otro día.

  19. eva fortuño en 6:37 pm

    La única vez que dejé olvidada mi cartera fue hace 4 años y pico. Fue en un bar al que siempre acudía con mis amigas. La verdad que era un barucho que al que no iba mucha gente, con lo que encontrar tu media naranja alli era misión imporsible. Bueno al tema, total que me la deje. Yo soy de las que lleva de todo en la cartera, tarjetas de todos los clubs, miles tikets por si acaso….

    Me di cuenta nada más llegar a casa, asi que me fui corriendo al bar, pero nadie había visto nada. Un disgusto que pa qué…. vete ahora a recuperar todo, te da un bajón….

    Al día siguiente llamaron a mi portal que tenían un paquete para mi, abrí sin darle importancia. Al subir el ‘repartidor’ (un chico de lo más mono), me entregó mi cartera!!!! . Yo encantada de la vida, recupero mi cartera y el chico era mmm guapisimo. El chico me dijo que me habia visto varias veces en el bar y que vio mi cartera y decidió traermela.

    Asi que nada quedamos a los días …. y comenzamos una mini historia de amor. :)….. gracias cartera!

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