Ejercicios de Kegel, refuerza tu suelo pélvico

Ejercicios de Kegel, refuerza tu suelo pélvico

Si nunca has oído hablar de los ejercicios de Kegel, como si has oído hablar de ellos, pero no tienes muy claro por dónde empezar, hablaremos un poco sobre qué son los ejercicios de Kegel. Se trata de un tipo de ejercicios que sirven para reforzar el suelo pélvico. Aunque, suelen estar asociados a las mujeres, sobre todo, a las que están embarazadas o han sido madres, también son bastante útiles para los hombres. Hablando de ejercicios, quizás también te puedan resultar interesantes estos estiramientos en casa contra el teletrabajo.

Qué son los ejercicios de Kegel

Los ejercicios se Kegel son contraer la musculatura del suelo pélvico de forma voluntaria. Al hacerlos, se debe sentir que se cierra y ascienden el ano, la vagina y la uretra. Es muy importante tener un suelo pélvico sano, sobre todo, para evitar la incontinencia urinaria o fecal.

Ejercicios de Kegel, para qué sirven

Estos ejercicios sirven para fortalecer la musculatura del suelo pélvico, lo cual, es principalmente útil cuando se han visto afectados debido a algunas causas, como puede ser el embarazo, parto, alguna cirugía, sobrepeso, tos crónica, envejecimiento, o, por grandes esfuerzos debido al estreñimiento. Principalmente se utilizan en casos de incontinencia urinaria de esfuerzo, imperiosa o incontinencia fecal.

Cómo hacer ejercicios de Kegel

Al principio, realizar estos ejercicios te puede resultar bastante complicado, por lo que es importante que, antes que nada, te tomes el tiempo suficiente para saber dónde se encuentran los músculos de tu suelo pélvico. ¿Cómo puedo hacer eso?, te estarás preguntando. La forma más sencilla es, cuando estés orinando, intentar cortar la orina. Ojo, esto no es un ejercicio, hazlo a modo de prueba para poder identificar la musculatura.

Una vez que tengas claro dónde se encuentran los músculos del suelo pélvico, es importante buscar una postura cómoda en la que los puedas contraer. Lo más común es comenzar tumbándote bocarriba, de lado o bocabajo. Cuando ya domines una de esas posturas, serás capaz de hacer los ejercicios en distintas posturas, pudiendo comenzar intentándolo sentada o a cuatro patas, y finalmente, incluso, de pie.

Cuando vayas a contraer tu suelo pélvico tienes que tener especial cuidado con la postura, prestando especial atención a la columna vertebral, la cual, debe estar recta y elonga. Antes, como durante las contracciones musculares, la curvatura lumbar debe ser muy suave.

¿Qué pasa con la respiración?

Ha llegado el momento de contraer la musculatura de los orificios del periné, que no son otros más que la vagina, la uretra y el ano. Para realizar esto, debes intentar cerrarlos y subirlos hacia tu interior. Ahora, viene lo complicado. Al hacer los ejercicios, debes seguir respirando con naturalidad, no deberías cambiar el patrón de tu respiración. Quizás te preguntes qué importancia tiene la respiración aquí, en este preciso momento. Pensarás que son solo unos segundos y que puedes seguir respirando tranquilamente después. Sin embargo, la importancia de que la respiración sea normal, es porque el siguiente paso sería saber activar el suelo pélvico en casos con una presión más alta, como, cuando estornudes o tosas. Seguro que alguna vez has tosido tan fuerte que se te ha escapado un poco de pis. Esto se puede evitar dominando tu suelo pélvico.

Por último, relaja la musculatura y descansa un poco antes del siguiente ejercicio.

 

 

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